Juguetes para aprender a hablar

Juguetes para aprender a hablar

A la hora de hablar de la increíble variedad de juguetes que hay en el mercado, no pasa por alto el destacar la gran variedad de juguetes que sirven para entretener, divertir y, a su vez, estimular la imaginación de los niños. Buen ejemplo de ello son los juguetes para aprender a hablar: un recurso muy valioso para el desarrollo del lenguaje de los más pequeños.

Estimular y desarrollar diferentes áreas a través del juego es una forma perfecta para que los niños crezcan felices. La estimulación del habla, a su vez, facilitará la comunicación del pequeño con su entorno familiar. Además, la gran mayoría de estos juguetes, son educativos.

En este artículo te indicamos cuáles son las diferentes etapas del desarrollo del lenguaje, así como los mejores juguetes para aprender a hablar y que nos ayudarán durante todo este proceso.

Juguetes para estimular el habla

Cuando busques juguetes para la estimulación del habla, se debe analizar en primer lugar para qué edad va dirigido. A medida que los niños van creciendo, los juguetes para aprender a hablar son algo más complejos puesto que necesitan de una mayor habilidad.

Juguetes de construcción para aprender a hablar

Los juguetes de construcción son ideales para los niños de 2 a 3 años. A partir de esa edad también les encanta jugar con ellos ya que pueden hacer construcciones más complejas y funcionales. Puedes encontrar muchas opciones según la edad de tu hijo, aunque seguramente los más conocidos son los de la marca Lego. De hecho hemos dedicado un artículo completo para analizar estos bloques de construcción y todas sus variedades.

Estos juegos estimulan la coordinación, la percepción visual, la organización espacial y son juegos que estimulan la imaginación porque con ellos pueden realizar todo tipo de construcciones.

Juguetes de construcción para aprender a hablar
Los bloques de construcción son perfectos para estimular a un niño a aprender a hablar

Con ellos se puede aprovechar a estimular el lenguaje en lo que se refiere a relaciones espaciales como, por ejemplo: “encima de” o “debajo de”, “detrás de” o “delante de”.

Además, podemos aprovechar a ir introduciendo nuevas palabras como, por ejemplo, el aprendizaje de los colores.

Así, el desarrollo del habla se estimulará a medida que el niño vaya resolviendo problemas con los distintos bloques.

Libros con imágenes

Los libros con imágenes estimulan tanto la imaginación como el lenguaje, al poder crear historias con ellos.

Pensado para niños entre 4 y 5 años, ellos tendrán la posibilidad de relatar las historias que le sugieran las imágenes. De este modo, se genera en el niño la necesidad de organizar la historia de forma temporal. Esto le ayudará a ubicarse en el tiempo.

Juguetes para aprender a hablar con música

Estos juguetes para aprender a hablar son ideales para estimular no solo el lenguaje sino las emociones que acompañan la música que en ellos se escucha. Grabadoras, teléfonos, tableros con botones que emiten melodías al tocarlos, mesas didácticas musicales, etc.

Estas pequeñas melodías pueden estar relacionadas con diferentes acciones. Esto lleva al niño a reconocerlas, estimulando su lado musical, y repetir las acciones con las que se las relaciona.

Pensado para los pequeños, se pueden encontrar algunos de ellos un poco más complejos para niños más grandes.

Alimentos de juguete

Ideales para la etapa entre los 2 y 3 años, cuando los niños comienzan a reproducir lo que ven cotidianamente.

Los alimentos de juguete permiten diferentes juegos como cocinar o cortar alimentos. Esto es porque algunos vienen preparados para ello, poner la mesa y sentarse a comer, etc.

Con estos juegos el niño verbaliza las acciones cotidianas y los objetos que intervienen en ella. En el mercado hay una variedad increíble de alimentos de juguete, así como también los platos, cubiertos, vasos que completarán el juego de la comida.

Puzzles sencillos

Este tipo de juguetes para aprender a hablar, son aptos para diferentes edades ya que la complejidad del puzzle determinará para qué edad es.

Para los más pequeños puzzles de 2 o 3 piezas serán ideales. De 4 a 5 años, se pueden utilizar de 4 a 9 piezas.

Con los puzzles, no solamente se logra el desarrollo del lenguaje sino que se empieza a tener noción de lo que es una parte y de lo que es el todo.

Las piezas de los puzzles pueden ser cuadradas, rectangulares y, para los mayores, con otro tipo de formas que llevan no solamente a analizar de qué parte se trata sino cómo encajan las formas entre sí.

Animales

En este caso, el juego más elemental que se realiza, es asociar el animal a su onomatopeya de modo que el niño la verbalice y también vaya adquiriendo el conocimiento de los nombres de los animales.

Con los animales, la estimulación del habla está garantizada porque ellos movilizan el lado sensible y las emociones en el niño.

Animales que estimulan el habla
Asociando los animales de juguetes a sus onomatopeyas favorece el lenguaje en los niños

También hay una gran variedad en el mercado: desde fichas con dibujos de animales hasta animales fabricados en plástico con los que el niño puede montar su propia granja, zoo, bosque o selva y, por qué no, su mundo de dinosaurios, según los animales que se les compre.

El reino animal es tan amplio que siempre puedes encontrar nuevos juegos para realizar con ellos y así, ampliar su vocabulario. Además es una buena manera de iniciar a los niños en el mundo de los números y que comiencen a sentar las bases para aprender a contar.

Etapas del desarrollo del lenguaje

A partir de los 6 meses

A partir de esta edad comienzan los primeros balbuceos. Además, a estas alturas, los bebés comienzan a sentarse, lo que les ofrece una nueva perspectiva del mundo. Para esta etapa, ofrecerle la posibilidad de tener un juguete con botones que se puedan apretar y que emitan sonido es una gran idea.

Bebé de seis meses aprendiendo a hablar
Los juguetes favorecen el desarrollo del lenguaje en los bebés.

Entre los 12 y los 18 meses

Entre los 12 y los 18 meses de edad, comienzan las primeras palabras (mamá, papá, agua, …). También suelen pronunciar las primeras onomatopeyas que, en general, se relacionan con los sonidos de animales y con sonidos que escuchan con regularidad, como puede ser el de un timbre.

En esta etapa, los juegos para estimular el lenguaje deben estar dirigidos a la repetición por parte de los adultos de aquellos sonidos que hacen los niños, produciendo también sonidos nuevos, para que el niño los repita.

A partir de los 18 meses

Enseñar a hablar a un niño es entrar en una etapa llena de descubrimientos y de sorpresas inesperadas. Cada avance que el niño logre será una verdadera satisfacción.

En este periodo, los juguetes para aprender a hablar deben emitir sonidos, palabras sencillas y onomatopeyas que el niño pueda repetir.

Aunque el pequeño no hable todavía, no significa que no comprenda lo que se le dice. Por ello, es importante para el desarrollo del habla que se le indiquen las distintas acciones que se están haciendo. Por ejemplo: si lo estás bañando puedes decirle “te estoy bañando” o “te estoy secando con una toalla”.

Además, dentro de este entorno del desarrollo del lenguaje, existen otras acciones que se pueden llevar a cabo y que son muy efectivas. Es, por ejemplo, el caso de ponerle nombres a sus juguetes favoritos y nombrarlos de forma repetitiva cuando esté jugando con ellos.

El juego, clave para el desarrollo del lenguaje

El desarrollo del lenguaje es un punto clave en el crecimiento general de los niños. A través de él, pueden expresar sus pensamientos, sentimientos y resolver problemas. Pero también les permite iniciarse en el contacto social y establecer lazos afectivos con otras personas que no son del entorno más cercano.

Juegos y juguetes para desarrollar el lenguaje

Los juegos y los juguetes para aprender a hablar son la clave para enseñar el lenguaje a los niños. Con ellos podemos hacer que desarrollen al máximo su capacidad.

Generalizando, se podría decir que todos los juegos estimulan el lenguaje, ya que con ellos se produce un intercambio que necesita del lenguaje a la hora de entender el juego, como también durante la hora de jugar al mismo.

Comunicación con el niño

Si te propones lograr el desarrollo del habla de tu hijo o hija, a lo largo del día tendrás muchas oportunidades de establecer una comunicación que estimule dicho desarrollo del lenguaje. No es necesario recurrir a actividades dirigidas especialmente para ese fin.

Madre hablando a su bebé
La comunicación con tu hijo estimula el desarrollo del habla

Los niños muestran sus preferencias al jugar, ya sea por un juego, o por un juguete en particular. Aprovechar dicho juego o dicho juguete para reforzar el lenguaje es también una buena forma de estimulación del habla.

A partir de los 3 años, los pequeños comienzan a reproducir escenas de la vida cotidiana. Interactuar en estos momentos es una buena oportunidad para estimular el lenguaje. Este juego puede llegar a desarrollarse como si fuese una película en la que sucede algo inesperado y en la que se necesite interactuar, para así saber qué hacer.

Actividades para estimular su desarrollo

Como puedes ver, los juguetes para aprender a hablar se pueden ir inventando a medida que el niño juega con diferentes cosas. Los niños tienen una gran imaginación: una pequeña cajita puede ser un coche, una gran caja se puede convertir en el castillo de una princesa, o una sábana en el suelo puede ser el océano. Por eso, la mejor manera para lograr el desarrollo del lenguaje del niño es estar atento a los juegos que realiza e intervenir como un jugador más.

De todas maneras, en el mercado encontrarás una amplia gama de juguetes para aprender a hablar. Juguetes muy originales y, a su vez, educativos, tanto si el niño juega solo como si comparte su tiempo de juego con otros pequeños o adultos.

Consejos para desarrollar el lenguaje de tu hijo en casa

Estando en casa, tu hijo también puede aprender haciendo una buena estimulación del habla.

Según la especialista María Lucero Ugaz Santiváñez, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación y especialista en educación infantil de la Universidad de Piura, los juegos para estimular el lenguaje que pueden hacerse en casa son:

Nombrar los objetos que están en el hogar

Al nombrar los distintos objetos que puede encontrar a su alrededor, estará ampliando el vocabulario que le relaciona con su entorno inmediato. A través de este juego, se incorporan nuevas palabras y se refuerza el significado de las que ya conoce. Cada una de las cosas que están en la casa se transforman en juguetes para aprender a hablar.

Por ejemplo: se puede interrogar al niño de la siguiente manera “¿cómo se llama esta fruta o esta comida?”

Nombrar las acciones que se realizan

Este también es un buen ejercicio, tanto si se nombra la acción que se está realizando como anticipar lo que se va a hacer.

Por ejemplo: decirle al niño: “vamos a correr hacia allí, dar la vuelta y volver” antes de realizarlo o “estamos pintando” mientras realizamos la acción

Madre hablando a su hijo
Con juegos sencillos se puede ayudar a un niño a aprender nuevas palabras y reforzar las que ya conoce.

Diferenciar las cualidades de los objetos

Además se pueden describir los atributos como el color, la textura, el sabor, la temperatura, el tamaño y también la clasificación a la que pertenecen los objetos que tiene cerca.

Este trabajo es más difícil que el realizado en los dos puntos anteriores.

Actividades para desarrollar el habla
Describir las características de un objeto favorece el desarrollo del lenguaje en los niños

Un buen ejemplo es enseñarle que los plátanos y las manzanas pertenecen a la categoría de las frutas. Que una pelota es azul y también es pequeña o que la leche que se va a tomar está caliente.

Jugar y experimentar con las onomatopeyas

Especialmente con los más pequeños se puede imitar los sonidos de animales y de algunas cosas. Para reforzarlo, podemos utilizar imágenes para reforzar la asociación de la onomatopeya con el animal que la produce y así evitar confusiones.

De esta forma, al igual que con las palabras, podrá descubrir nuevas onomatopeyas y se refuerzan las ya conocidas.

Introducir al niño en la creación correcta de las frases

Para los niños algo más mayores, poco a poco, se les inicia en la forma correcta de hablar. Esto es posible al ir estructurando las frases y oraciones y colocando los tiempos verbales según correspondan.

Otro aspecto que irá aprendiendo es que primero habla una persona, luego otra, las demás personas presentes escuchan por respeto y para entender de qué se está hablando.

En este punto se puede jugar con canciones en las que una persona canta una parte y el niño completa la frase cantando la segunda parte. También se pueden analizar cuentos apreciando cómo se va desarrollando la historia.

Juguetes que no favorecen el desarrollo del lenguaje

Con el desarrollo de la tecnología han aparecido en el mercado juguetes electrónicos con una gran cantidad de sonidos y palabras para lograr el desarrollo del lenguaje.

Al contrario de lo pueda parecer, los últimos estudios realizados demuestran que estos supuestos juguetes para aprender a hablar en realidad retrasan el lenguaje. Esto se debe a que al incorporar sonidos y pequeñas frases reemplazan las conversaciones e interacciones que podrían tener los niños con los adultos.

Juguetes que no favorecen el lenguaje
Los móviles y los juguetes electrónicos retrasan el desarrollo del habla en los más pequeños

Los padres no necesitan intervenir en los juegos que se plantean con estos juguetes y, por tanto, el niño no tiene necesidad de utilizar el lenguaje durante el juego. Como el lenguaje se va adquiriendo a medida que se utiliza, al no usarlo, lógicamente, no se desarrolla.

Dentro de estos juguetes se encuentran: las tablets, los portátiles, juguetes que hablan o emiten sonidos, etc., que estimulan aspectos intelectuales del cerebro pero no el área del lenguaje.

Utilizar estos juguetes aíslan al niño de las interacciones sociales y de una participación activa en el mundo real.

Para concluir, mediante actividades sencillas, juguetes o juegos podemos estimular y favorecer el desarrollo del lenguaje de los más pequeños. Sólo tenemos que aprovechar las situaciones del día a día para aprender nuevas palabras o reforzar lo ya aprendido.

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