Estimulación temprana en bebés

Estimulación temprana en bebés. Cómo estimular a tu hijo

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El vasto conocimiento que se posee sobre el neurodesarrollo nos permite afirmar que la estimulación temprana en bebés es un óptimo recurso para promover su maduración.  

Si eres padre o madre, o vas a serlo en los próximos meses, te interesará saber cómo puedes ponerla en práctica para participar activamente en el desarrollo integral de tu hijo. Si deseas aprender cómo estimular a tu bebé, estás en el lugar adecuado.

¿Qué es la estimulación temprana?

La estimulación o atención temprana es una corriente de crianza que bebe de los valores del Método Montessori. Su propósito es favorecer la autonomía y desarrollo holístico del niño desde el respeto a su ritmo y a sus intereses.

A partir del ofrecimiento de un entorno adaptado y seguro, el bebé debe tener la opción de elegir libremente, de acuerdo a sus preferencias, aquello que capta su atención y con lo que desea experimentar.

Fortalecer el vínculo familiar

Cuando son recién nacidos la atención temprana se centra en fortalecer su vínculo emocional con la familia. A medida que van creciendo y consolidando aprendizajes, la contribución de esta crianza consciente migra del área emocional y sensorial al relacionado con las habilidades cognitivas, psicomotrices y sociales.

Fortalecer el vínculo con el bebé
Establecer un vínculo emocional con tu hijo es clave en la estimulación temprana

Estimulación

Mediante la repetición sistemática y ordenada de estímulos, adaptados a su edad, se pretende alentar su curiosidad y capacidad de razonamiento al tiempo que se promueve su desarrollo emocional y social. Los expertos coinciden en que la edad idónea para estimular a un niño es de los 0 a los 6-7 años.

Aunque en su génesis, a comienzos del siglo XX, se empleaba solo en bebés prematuros o con discapacidades como el Síndrome de Down, sus beneficios justifican que desde hace décadas se aconseje aplicarlo también al resto de niños.

Existen evidencias científicas de su contribución al desarrollo físico, cognitivo y emocional, especialmente evidentes en los menores acogidos en orfanatos o expuestos a situaciones de riesgo similares. Estimularlos de forma temprana los calma y afianza la seguridad que tienen en sí mismos.

Juegos y actividades

Las técnicas pedagógicas, juegos, actividades o materiales que se planteen deben compartir los objetivos que enumeramos a continuación. Cuantos más contengan, mejor, puesto que más beneficiosa resultará la práctica:

  • A ser posible debe retener la atención y promover el espíritu explorador del niño.
  • Tiene que estimular su afectividad y sensibilidad hacia las personas con las que convive, así como la comprensión e integración en su entorno.
  • Debe coadyuvar al desarrollo de funciones cerebrales como la memoria, y la comprensión y uso del lenguaje.
  • Debe ayudar a dotarlo de una mayor autonomía para, por ejemplo, vestirse o comer.

¿Por qué empezar la estimulación desde tan pequeños?

Los numerosos estudios realizados en torno a la plasticidad cerebral de los bebés (Juan Narbona, Gabriela Orozco, Isabel Estebes Fajardo, etc.) constatan que de los 0 a los 7 años el cerebro experimenta una constante creación de conexiones neuronales.

A partir de los 7 años de edad algunas de esas conexiones se atrofian y decrece el número de las mismas. Al estimularlo siendo bebé abortamos esa tendencia a la baja en edades más avanzadas, dado que su cerebro estará entrenado y ávido de nuevos estímulos.

Madre e hijo cerca del mar
Se deben presentar los distintos estímulos acorde a la edad del niño y de manera gradual

A su vez, en esta franja de edad comienza a forjarse la personalidad y sientan su base los patrones a los que el niño recurrirá para construir su razonamiento. Constituye un periodo en el que el cerebro es muy maleable y está muy receptivo a los estímulos que se le ofrezcan.

De ahí la necesidad de presentárselos de una forma ordenada y adaptada a sus necesidades. De lo contrario, el bebé podría confundirse o sentirse abrumado y lograríamos el efecto contrario.

Según varios autores, el aprendizaje de las habilidades imprescindibles del ser humano no requiere una enseñanza activa, sino un medio que podamos observar e imitar. Se trata de un aprendizaje para el que estamos biológicamente preparados hasta alcanzar los 6-7 años.

¿Qué ventajas tiene la estimulación temprana?

Estimular a tu bebé reclama de ti que sepas interpretar sus necesidades, que no intervengas para guiarlo ni que lo fuerces si se presentan dificultades.

Si lo haces así, estarás obsequiándolo con el mejor regalo que puedes hacerle como progenitor, proveerle de los recursos que ya posee para ser una persona autónoma, equilibrada y feliz.

Como decimos, la estimulación temprana en bebés es una filosofía de crianza que fomenta el desarrollo global del menor. Por tanto, sus beneficios se aprecian en todas las esferas o habilidades involucradas en el ser humano:

  • A nivel físico, se afinan la motricidad fina y gruesa. Existe un mayor y más precoz control del cuerpo y de los movimientos.
  • A nivel cognitivo, ejercita el cerebro afrontando pequeños retos, experimenta sensaciones, comprende el lenguaje y comienza a interiorizarlo para expresarse, retiene conocimientos, sintetiza y extrae conclusiones. Incluso, constituye una herramienta muy valiosa para detectar y tratar trastornos del lenguaje o del aprendizaje.
  • A nivel emocional, gana en autoconfianza al identificar su imagen, sus emociones y aprender a exteriorizarlas. Es autónomo para desenvolverse en su día a día (para vestirse, comer, etc.).
  • A nivel social, comprende que es parte de un entorno y aprende a interactuar con él.

Ejercicios de estimulación temprana para bebés

Existen infinidad de ejercicios de atención temprana que merecen tu atención, pero antes de mostrártelos, agrupados por edades, queremos incidir en la importancia de apoyarte en la música y de establecer ciertos límites.

La estimulación temprana en bebés
La utilización de música mientras se realizan los ejercicios favorece el bienestar del bebé

El recurso de la música resulta conveniente para crear un ambiente de juego más estimulante que favorezca el bienestar del bebé y su libre albedrio. Los límites tienen que ver con la necesidad de cuidar de sí mismo, de los demás y del entorno.

Ejercicios de estimulación temprana para recién nacidos

Manteniendo el contacto visual acaricia la cara de tu hijo con tu mano, después con una pluma, con una brocha, con un cepillo de cerdas suaves, con una toallita húmeda o un bastoncillo de algodón. Se trata de que experimente diferentes sensaciones.

Ejercicios de estimulación temprana para el primer mes de vida

Cántale, háblale utilizando un tubo de cartón o inventa un diálogo con marionetas de dedo y emite distintos sonidos. Cuando esté acostado boca arriba deja que coja tus pulgares y levántalo. Agita juguetes sonoros para que los siga con la mirada.

Ejercicios de estimulación temprana para el segundo mes

Deja a su alcance materiales de distintas texturas y colores como, por ejemplo, papel burbuja, papel cebolla, objetos de tela, de madera, etc.
Igualmente, puedes valerte de los juguetes colgantes para que trate de cogerlos y de los sonoros para que balbucee. Cuando lo haga, sonríele y háblale en un tono dulce. Con estos ejercicios de estimulación temprana estarás reforzando su buena actitud.

Cuando esté tumbado boca abajo prueba a acariciarle la espalda o roza los dedos de sus pies con un juguete de tacto suave. Su instinto le llevará a levantar la cabeza y enderezar la espalda para cogerlo. Tomarlo en brazos y simular que vuela constituye otra práctica muy estimulante y adecuada para esta edad.

Ejercicios de estimulación temprana para el tercer mes

A esta edad sienten curiosidad por los objetos que emiten sonidos. Por ello, te sugerimos presentarle utensilios de cocina de distintos materiales (acero, vidrio, madera, látex, etc.) con el fin de que por medio del juego ponga a prueba su oído.

Juguetes para estimulación temprana
Existe una gran variedad de ejercicios que puedes emplear en la estimulación temprana

Ofrécele bloques de distintas formas geométricas para que los coloque allí donde encajan o tarros de distintos tamaños sin tapa para que los empareje correctamente. Hablar desde un móvil dibujado en cartón, tocar el tambor o escuchar los sonidos de la naturaleza son otras interesantes actividades.

Ejercicios de estimulación temprana a partir de los 12 meses

Deja que saque objetos que le sean familiares de una bolsa y pídele que los nombre. Jugar con plastilina o familiarizarle con el manejo de los cubiertos, permitiéndole que coma solo, son prácticas que te invitamos lleves a cabo si tu hijo está en esta etapa.

Ejercicios de estimulación temprana a partir de los 2 años

Muéstrale un libro con imágenes y formúlale preguntas. Léele un cuento exagerando las muecas y las distintas voces, anímale a saltar a la pata coja, a andar en puntillas o a saltar dentro de un círculo. Enséñale a barrer, a poner la mesa, a regar las plantas o a dar de comer a las mascotas, si las tenéis.

Juguetes para estimulación temprana

La eficacia de la estimulación en los bebés está demostrada y ello eleva la variedad de juguetes destinados a potenciar las habilidades psicomotrices, sensoriales, cognitivas y emocionales de los pequeños. Toma nota de los más recomendados para los bebés de 0 a 2 años.

Libros blandos

Suelen estar elaborados en fieltro, felpa o en paño de terciopelo para resultar agradables al tacto. Son llamativos por sus colores vistosos.

Al abrir el libro el bebé pondrá a prueba su motricidad fina, su visión espacial, su capacidad de análisis-síntesis y el pensamiento lógico.

Libros blandos para la estimulación temprana
Los libros blandos estimulan la motricidad fina del bebé

Para ello, deberá resolver rompecabezas como, por ejemplo, asociar el color y la forma de cada fruta, identificar qué come cada animal o dónde debe guardar cada objeto atendiendo a su forma geométrica.

Los espejos, los objetos de quita y pon mediante corchetes y las marionetas de dedo suelen ser usuales en este tipo de juguetes con los que los bebés no podrán sino dar rienda suelta a su creatividad.

Bloques

Los bloques sensoriales de construcción son cubos o formas convexas para emparejar y conectar de diferentes colores y texturas (de madera, fieltro, tela, etc.).

Algunos están provistos de arena, agua, de cuentas coloridas o de materiales traslúcidos con los que el menor puede construir al tiempo que experimenta con su contenido.

Una vez más, los espejos, sonajeros, anillas, cremalleras, cintas y telas enriquecen la carga sensorial de estos juguetes que resultan especialmente adecuados para los bebés de 6 a 12 meses de edad.

Pelotas sensoriales

Estos juguetes dan cabida a incorporar infinidad de variantes, desde las formas adheridas con broches de presión o velcro hasta las cintas, los bolsillos, los espejos y las telas de diverso grosor y textura (rugosa, áspera, suave, etc.).

Suelen ser blanditos y acolchados (de poliéster o algodón) para que el bebé pueda morderlos, presionarlos o aplastarlos a su antojo sin hacerse daño.

Toma nota de esta variante casera: rellena una bolsa de plástico de zip con gel de ducha y cuentas de distinto tamaño y color, si son brillantes llamarán más la atención de tu hijo. Para evitar fugas introdúcela en una segunda bolsa.

Gimnasio para bebés

Los elementos colgantes de su barra superior incitan al bebé a cogerlos, algunos de ellos emiten sonidos al tocarlos.

Rehúsa de los gimnasios en los que estos objetos colgantes son muy pequeños o tienen partes salientes. Tu bebé podría tragarlos o lastimarse.

Gimnasios para bebés
Utiliza gimnasios para bebés o juguetes colgantes para que el bebé desarrolle la atención.

Las versiones más completas disponen de una barra inferior que al patearla o presionarla con los pies emite luces y sonidos, algo que motiva aún más al bebé a seguir experimentando y jugando.

Juguetes colgantes

A la hora de hablar de estimulación temprana y juguetes colgantes, los hallarás de múltiples formas y colores. Incluso los puedes confeccionar de forma casera atando cintas de diversa longitud y color a un soporte que puedes acoplar, por ejemplo, a su gimnasio.

Los clásicos son los que penden de un aro de madera. Sin embargo, nuestros favoritos son los rellenos de gomaespuma y en forma de espiral porque son desmontables.

De este modo, además del instinto de agarre tu hijo ejercitará su creatividad e intelecto reordenando las piezas como desee. Algunos de estos juguetes son móviles para que puedas colocarlos en su cuna, en su silla de paseo o en el coche. 

Juguetes sonajero

Las presentaciones más recurrentes son los muñecos de punto o felpa que representan animales, y es que siempre resultan del agrado de los pequeños.

Al cogerlos y moverlos emiten sonidos que varían de intensidad en función de la fuerza ejercida.

Los confeccionados con calcetines están pensados para ser utilizados en los tobillos de los recién nacidos. Al mover sus piernas escuchan su tintineo y ejercitan las áreas sensorial, psicomotriz y cognitiva.

Te proponemos una versión casera de un juguete sonajero-mordedor: ata a un aro, preferentemente de madera. Después introduce varias cuentas de distintos materiales (de tela, croché, etc.) y añade un cascabel a una de ellas. Asegúrate de que el cascabel no puede salir de la cuenta.

Como ves, las posibilidades para sumarte a la estimulación temprana en bebés desde el juego libre y respetando su ritmo son casi infinitas. Te animamos a que las pongas en práctica y disfrutes del proceso junto a tu hijo.

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